Cortafríos para mecánicos
23 productos
Los cinceles para mecánicos, llamados también cinceles de hierro, son herramientas de acero con filo plano que se utilizan para trabajar el metal a mano, golpeándolas con el martillo: cortar chapas finas, partir cabezas de remaches y tornillos, desbastar y desbarbar piezas fundidas y soldaduras. En el catálogo de AMES encontrará cinceles de las marcas Stanley y Fervi, individuales o en surtido.
Tipos presentes en la colección
- Cinceles planos de hierro: en varios anchos y longitudes, para cortar y desbastar.
- Surtidos: juegos que combinan cinceles y punzones o botadores, guardados en estuche o soporte.
Cómo elegir
Elija el ancho del filo según el trabajo: estrecho para precisión y cortes profundos, ancho para desbastar superficies. Tenga en cuenta la longitud para mantener la mano a distancia de seguridad del punto de impacto y, si es posible, utilice un protector de mano. Un surtido es cómodo cuando los trabajos son variados.
Para disponibilidad y consejo sobre la elección, solicite presupuesto a AMES: trabajamos únicamente bajo presupuesto y le ayudamos a componer el suministro adecuado para su trabajo.
Productos de la colección
Preguntas frecuentes: Cortafríos para mecánicos
¿Para qué sirven los cinceles para mecánicos?
Los cinceles para mecánicos, o cinceles para hierro, son herramientas de acero con filo plano que se trabajan a mano golpeándolas con el martillo. Sirven para cortar chapas finas, para romper cabezas de remaches y tornillos, para desbastar piezas fundidas y para eliminar las rebabas de las soldaduras. Son herramientas de taller, de mantenimiento mecánico y de montaje.
¿Qué anchura de cincel elegir para cortar chapas o desbastar?
La anchura del filo se elige según el trabajo. Un cincel más estrecho entra mejor en los puntos reducidos, uno más ancho cubre más superficie y arranca más material en cada golpe. Para cortar chapas finas conviene un filo delgado, mientras que para desbastar piezas fundidas y soldaduras hace falta un filo más robusto. Elige también la longitud según la distancia al punto de trabajo.
¿Cinceles sueltos o surtido: qué conviene?
Un surtido conviene a quien cambia a menudo de trabajo, porque combina cinceles y puntas o clavos guardados en estuche o soporte, listos para usar. El cincel suelto sirve para sustituir una pieza desgastada o para cubrir un trabajo concreto. Comprueba si en el surtido están las formas que realmente necesitas, de lo contrario corres el riesgo de tener piezas sin usar en el taller.
¿Cómo se usa un cincel para hierro sin hacerse daño?
Ponte gafas de protección, porque durante el golpe pueden desprenderse esquirlas de metal. Sujeta el cincel con un agarre firme pero no rígido y golpea en el eje. Revisa a menudo la cabeza: si se ha ensanchado en forma de seta, hay que limarla o sustituirla, porque pueden desprenderse fragmentos. Trabaja con la pieza bien sujeta, en un tornillo de banco o sobre un banco sólido.
¿Qué diferencia hay entre un cincel, un punzón y un buril?
El cincel tiene un filo y se usa para cortar o desbastar el metal. El punzón tiene una punta y sirve para marcar el centro de los agujeros, para centrar o para hacer pasar un pasador. El buril sirve para grabar pequeñas líneas en el metal. En el catálogo encuentras series que combinan cinceles, punzones y buril, útiles para quien trabaja en varios frentes.
¿Cuándo se usan los cinceles a mano en lugar de una herramienta eléctrica?
El cincel a mano es útil donde una herramienta eléctrica no llega o resulta demasiado voluminosa: rebabas, trabajos de precisión en zonas reducidas, cortes de chapas pequeñas y eliminación de residuos. Para grandes volúmenes de material conviene una herramienta eléctrica. El cincel a mano requiere más atención, por lo que es la opción adecuada cuando el trabajo es puntual.
¿En qué materiales se puede usar el cincel para hierro?
El cincel para hierro trabaja bien sobre acero, hierro y fundición, donde hace falta un filo robusto. Sobre madera o materiales blandos el cincel se usa de otra manera y con otras herramientas. Antes de trabajar, comprueba la dureza de la pieza: un material demasiado duro puede mellar el filo, mientras que uno demasiado blando puede deformarse bajo los golpes.























